Auge de las energias renovables
El aprovechamiento de las fuerzas renovables por parte del hombre ha sido algo constante a lo largo de los siglos, sobre todo si hablamos de la energia solar, la eólica y la hidráulica (es decir, aprovechar la energía del sol, del viento y del agua). Se les llama energias renovables, porque son inagotables (al menos a muy largo plazo) y se pueden transformar infinitamente. Como se ha dicho antes, este tipo de energía se viene utilizando desde tiempos inmemoriales, cuando el ser humano se dio cuenta de la importancia de este tipo de ayuda en sus quehaceres diarios, y su uso masivo continuó hasta la llegada de la Revolución Industrial, donde el bajo coste del carbón primero, y del petróleo después, hicieron que las energías renovables fueran abandonándose poco a poco.
En los últimos años, estamos asistiendo a varios factores que han hecho que el ser humano se plantee de nuevo acudir a este tipo de energía que durante tantos siglos ha sido de gran ayuda para nuestro desarrollo; entre estos factores, nos encontramos con un progresivo deterioro del planeta en general y de la atmósfera en particular, lo que ha hecho saltar las alarmas al utilizar tanta energía contaminante, recurriendo a energías alternativas. Por otro lado, estos recursos que se han nombrado antes, como es el caso del petróleo, son de carácter agotable, es decir, las reservas se están acabando poco a poco y hay que encontrar alternativas a su uso.
Por ello, se ha recurrido a las energías renovables, ya que presentan numerosas ventajas frente a las tradicionales: son limpias, inagotables, se pueden autogestionar , ya que se pueden aprovechar en el mismo lugar donde se producen (gran ventaja para los países en vías de desarrollo). También poseen la ventaja de implementarse entre sí, ya que son integrables y complementarias. Por ejemplo, la energía solar proporciona electricidad los días secos y soleados, mientras que la eólica la proporciona los días ventosos y fríos.
Las distintas ventajas que presentan son enormes, ya que las tres cuartas partes de la humanidad, es decir, los países pobres, carecen de energía eléctrica con la que obtener agua potable, iluminación, herramientas eléctricas, conservación de los alimentos o acceso a la educación a través de medios audiovisuales. Si los países desarrollados ayudan con inversiones en energies renovables para ellos, no solo no necesitarán más ayuda posteriormente ( ya que son energías baratas, que tras la inversión inicial no necesitan más inyecciones económicas) sino que aprenderán a autogestionar sus recursos y sus sistemas económicos podrán despegar.
Otra ventaja es que tienen impacto ambiental nulo: ni la energía solar ni la eólica producen desechos, ni residuos, basuras, humos, polvos, vapores, ruidos, olores, etc. Al ser energías naturals, no contaminan el entorno, ni supone un desajuste para el paisaje con torres, postes y líneas eléctricas. Por otra parte, los tamaños de los paneles son muy reducidos, pudiendo instalarse fácilmente sobre el tejado de cada vivienda, con la única precaución de que reciban la luz del sol directamente y sin sombras durante todo el día. En los casos en los que el día fuese nublado, siempre existe la posibilidad de utilizar el viento como alternativa. Lo más difícil sin embargo es concienciar a las autoridades para que hagan posible el cambio.
|