Células fotovoltaicas orgánicas

La energía del sol imprescindible para la existencia de vida en el planeta, lo es también como recurso al poder conseguir ser transformada en energía eléctrica mediante placas que reciben directamente los rayos del sol, a este fenómeno se le denomina efecto fotovoltaico.

Un poco de historia

Los estudios del físico francés Alexander Edmond dieron forma al efecto fotovoltaico reconocido por vez primera en 1839. Este físico basó sus estudios en el espectro solar y su magnetismo así como en la electricidad y la óptica que son los pilares de la energía fotovoltaica.

Pero la primera celda solar vio la luz en 1883 de la mano del inventor norteamericano Charles Fritts. Esta primera celda solar se construyó con semiconductores de Selenio y una delgada capa de oro, aunque su utilización debido a su coste, fue para sensores de luz en cámaras fotográficas.

El norteamericano Russell Ohl fue el que patentó la celda de Silicio que se utiliza en la actualidad, construida en 1940 y patentada en 1946. Ya en la época moderna, de la mano de los Laboratorios Bells y de forma accidental se encontró que el silicio con impurezas era muy sensitivo a la luz.

¿Qué son las células fotovoltaicas?

La célula fotovoltaica es la que se encarga de transformar la energía del sol en electricidad. Esta transformación se da mediante un fenómeno físico llamado «efecto fotovoltaico». La célula fotovoltaica que más se utiliza está compuesta de una fina lámina de un material semiconductor cuya composición es principalmente el silicio que al exponerse a la luz del sol absorbe los fotones de luz.

Células fotovoltaicas orgánicas

La célula fotovoltaica orgánica apareció en 1990 con la intención de reducir el coste de la electricidad fotovoltaica. El bajo coste de los semiconductores orgánicos entre los que destacan los polímeros, pequeñas moléculas de materiales que se depositan por evaporación térmica, los convierten en una alternativa mucho más accesible.

En las células fotovoltaicas orgánicas la capa activa se compone de moléculas orgánicas existiendo tres tipos principales:

  • Las células fotovoltaicas orgánicas moleculares.
  • Las células fotovoltaicas de polímeros orgánicos.
  • Las células fotovoltaicas híbridas.

La célula fotovoltaica orgánica aún se encuentra en fase experimental. En la actualidad se investigan en la Universidad de Arizona donde trabajan con el reemplazo del silicio por polímeros de carbono, una nueva fórmula más barata y eficiente.

En nuevos ensayos realizados en dicha universidad, parece ser que se han encontrado nuevos materiales que no degradan la capa orgánica cuando ésta interactúa con el oxígeno.

Desirée R.A.

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